La nueva escuela Estación BA fue el escenario elegido por el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para el inicio del ciclo lectivo 2026.El centro educativo introduce un modelo académico bilingüe con enfoque STEAM, equipamiento robótico y criterios ambientales pensados para transformar la experiencia formativa en la zona sur de la Ciudad.

En el barrio de Barracas, en la intersección de Av. Suárez y Monasterio, hay un edificio que no se parece a una escuela tradicional. No por su escala que abarca más de 3.000 metros cuadrados, terrazas, patios y aulas distribuidas en distintos niveles, sino por la lógica que lo atraviesa: espacios que se abren, paredes que escriben, mesas que se reconfiguran y una circulación pensada para el encuentro antes que para el orden lineal. Allí funciona Estación BA, la nueva escuela pública bilingüe y tecnológica que inaugura el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el marco del plan “Buenos Aires Aprende".
Su llegada tiene también un valor simbólico para el territorio. Hasta ahora, el barrio contaba con dos jardines infantiles, pero no con una institución que permitiera completar la trayectoria educativa en su totalidad. “Cada día cuenta, cada día tiene que hacer la diferencia en la vida de estos niños. Y la escuela es ese lugar donde se construye la posibilidad de aprender, de crecer, de ser libres” aseguró Jorge Macri en el acto oficial de inicio de clases.
Con capacidad para alrededor de 350 estudiantes y una propuesta que integra primaria y secundaria, esta escuela nace con la intención de marcar una disrupción en la experiencia escolar urbana.
La obra, ejecutada por Elevare, una marca de Grupo L, implicó un desafío técnico y logístico de gran escala dado que fueron 540 días de construcción para llegar al resultado final, con más de 65 personas trabajando simultáneamente para cumplir con el objetivo de estar operativos al día de inicio del nuevo ciclo lectivo.
Este trabajo implicó un desafío logístico de gran envergadura, A su vez, otros factores fundamentales y desafiantes para el desarrollo del proyecto fueron: la coordinación simultánea de gremios, maquinaria especializada y planificación precisa para sostener tiempos y estándares de calidad. Desde la compañía remarcaron que el proyecto expresa una visión que integra infraestructura, impacto social y desarrollo sostenible.
“Acompañamos iniciativas que transforman la manera de enseñar y aprender. Esta escuela es una inversión en el futuro de la comunidad”, señaló Sebastian Lusardi, CEO de Grupo L, la compañía especializada en el segmento de alimentación y facilities.

“En Grupo L trabajamos para que el triple impacto no represente sólo un discurso sino una práctica diaria. Nuestra visión es interpretar y ejecutar proyectos con un enfoque innovador como este, en el que convergen aprendizaje, alimentación, contención y recreación. Este es un ejemplo de cómo es posible construir hoy la educación del futuro”, agregó Lusardi.

Sustentabilidad: cómo el edificio incorpora eficiencia y conciencia ambiental

Uno de los ejes centrales de este proyecto es que la sustentabilidad no aparezca como discurso sino como práctica diaria. El edificio incorpora un sistema de reutilización de agua de lluvia que, a través de los desagües pluviales, se almacena en una cisterna para ser utilizada en riego y limpieza de patios, reduciendo el consumo de agua potable y optimizando recursos.

Con capacidad para abastecer a más de 400 alumnos, la cocina funciona íntegramente con energía eléctrica, en línea con criterios de eficiencia energética y reducción de emisiones. A esto se suma un sistema automático de corte eléctrico fuera del horario escolar que mantiene activos solo los circuitos esenciales, evitando consumos innecesarios y reforzando la lógica de uso responsable.
La accesibilidad universal atraviesa todo el diseño. La circulación sin barreras, ascensores y espacios adaptados garantizan la inclusión plena. En conjunto, estas decisiones constituyen una experiencia donde el cuidado ambiental se integra a la rutina y forma parte del aprendizaje implícito de la comunidad educativa.
El ciclo lectivo 2026 comenzó con aulas abiertas de jornada completa bilingüe de primero a séptimo grado y la apertura de los primeros tres años del secundario. En una zona que suma por primera vez un complejo de estas características, el edificio introduce una escala, un diseño y un equipamiento que lo ubican como uno de los desarrollos educativos más avanzados del sur porteño.