
El INDEC confirmó un freno brusco de la actividad. Un informe de la Di Tella ya habla de un 82% de probabilidad de entrar en recesión en los próximos seis meses.
La economía argentina sumó una nueva señal de alarma. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) se desplomó 2,9% en julio frente a junio y cayó 1,4% interanual, según informó el INDEC.
El dato no llega solo: el PBI ya había retrocedido 0,6% en el segundo trimestre frente al primero. Si bien todavía está 2% arriba en la comparación interanual, la pregunta que se instala en el mercado es una sola: ¿estamos a las puertas de una
nueva recesión?
Para que se declare técnicamente, se necesitan dos trimestres consecutivos de caída. Y el antecedente es incómodo para el Gobierno: entre fines de 2023 y principios de 2024 la gestión de Javier Milei ya atravesó una contracción prolongada antes de la recuperación, que ahora parece agotarse. El PBI creció 0,7% en el primer trimestre de 2026, cayó 0,6% en el segundo, y julio abrió el tercero con un rojo fuerte.
El Índice Líder de la Universidad Torcuato Di Tella puso números a ese temor: estimó en agosto una probabilidad del 82% de ingresar en fase recesiva en los próximos seis meses.
Industria en rojo, consumo en caída
Los datos sectoriales refuerzan la hipótesis:
• La industria manufacturera cayó 5% interanual en julio y la capacidad instalada bajó a 58,2%. La metalmecánica (38,3%), automotriz (39%) y textiles (45,3%) operan a menos de la mitad.
• El consumo masivo cayó 0,7% mensual y 1,5% interanual en agosto (Scentia), con un acumulado de -2,7% en 2026.
• Las ventas en supermercados retrocedieron 2,1% interanual en julio.
El salario no ayuda: el RIPTE subió 28,8% interanual hasta $1.946.028, pero quedó por debajo de la inflación del 33,8%. Perdió poder de compra.
A eso se suma un desempleo del 7,9% y una mora de los hogares que trepó al 12,9% de los préstamos en julio.
La mirada del Gobierno
Pese al panorama, el Ministerio de Economía busca relativizar el dato. Luis Caputo destacó que el EMAE acumula un crecimiento de 1,7% en los primeros siete meses del año y apuntó a factores transitorios.
La clave estará en agosto y septiembre: si confirman la tendencia, la Argentina habrá entrado formalmente en recesión.