
"El gobierno nacional avanza con un ajuste brutal sobre los sectores más pobres", denunciaron las organizaciones. El Salario Social Complementario, congelado en $78.000 desde diciembre de 2023, es insuficiente para cubrir las necesidades básicas de las familias.
Florencia Bravo, responsable de UTEP Evita Quilmes, advirtió que "en los barrios crece el avance del narcotráfico, que aprovecha la falta de trabajo para reclutar a nuestros pibes y pibas. La ausencia del Estado en materia social abre la puerta al delito organizado".
En Quilmes, el impacto es grave: se recortan más de 30.000 salarios sociales, afectando a trabajadores y trabajadoras que cumplen tareas esenciales en los barrios. "Esto no solo deja sin ingresos a miles de familias, sino que desarma la red comunitaria que contiene la crisis social", agregaron.
Frente a esta situación, las organizaciones sociales y cooperativas de Quilmes lanzan un plan de lucha y resistencia en todo el país.
