La comunidad universitaria, en conjunto con organizaciones sindicales y sociales, protagonizó una masiva movilización frente al Congreso de la Nación y Plaza de Mayo. Bajo las consignas de defender la educación pública y la salud como derechos fundamentales, la Marcha Federal visibilizó el profundo malestar de distintos sectores frente a los recortes de presupuesto, la licuación de los salarios y la parálisis de programas estatales.
La protesta contó con un fuerte respaldo del ámbito cultural. La reconocida pianista Martha Argerich expresó su adhesión a través de un video, manifestando que "la educación es el futuro de la juventud", en sintonía con las demandas universitarias que exigen fondos para el normal funcionamiento de las altas casas de estudio.
El impacto del ajuste en la salud pública
Si bien la convocatoria inicial partió del conflicto universitario, el acto central funcionó como una caja de resonancia de la crisis sanitaria. De acuerdo con el documento leído por las organizaciones convocantes, el presupuesto ejecutado del Ministerio de Salud sufrió una caída del 40% en comparación con el año 2023.
Los manifestantes alertaron sobre las consecuencias directas de estas medidas, como la vulnerabilidad farmacológica: Se denunció el virtual desmantelamiento del Programa Remediar, señalando que la política oficial pasó de distribuir 79 medicamentos gratuitos a solo 3, dejando desamparados a millones de pacientes del sistema público. Y el alerta epidemiológica: Advirtieron sobre faltantes y demoras en el Calendario Nacional de Vacunación, lo que ya estaría provocando brotes y subas de casos de enfermedades prevenibles como el sarampión, la coqueluche, la hepatitis A y la meningitis.
Asimismo, la ocupación hospitalaria -sñaálaron- está al límite: Los hospitales públicos registran tasas de ocupación cercanas al 90%. Esta saturación se ve agravada por la crisis económica, dado que más de 742.000 personas perdieron su cobertura de medicina prepaga u obra social en el último período.
Un frente sindical y social unificado
La jornada de protesta consolidó una de las manifestaciones más numerosas de los últimos años, combinando columnas provenientes de distintas provincias del país.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) marchó junto al Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) —espacio que nuclea a gremios como la UOM, Aceiteros, Aeronáuticos, Conadu, Conadu Histórica, Papeleros y Molineros— y recibió el acompañamiento de más de 140 organizaciones gremiales. A la par de los trabajadores, se movilizaron asociaciones de pacientes, autoridades sanitarias locales y ciudadanos afectados por la interrupción de sus tratamientos.
Asimismo, se cuestionó con dureza el recorte del 40% en el presupuesto del PAMI, cuya deuda con prestadores superaría los $500.000 millones, afectando la atención de los jubilados. El documento final también repudió la eliminación del Plan Nacional de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia (ENIA) y el desfinanciamiento de instituciones clave como el Instituto Nacional del Cáncer y el Instituto de Medicina Tropical.
Las demandas exigidas
Hacia el cierre de la jornada, las distintas columnas unificaron sus reclamos y exigieron de forma urgente al Gobierno nacional:
1 Mesa Federal de Trabajo: Apertura inmediata de un espacio de diálogo entre Nación, provincias y municipios para contener la crisis.
2 Restitución de Programas: Devolución de las partidas asignadas a vacunas, medicamentos esenciales y planes de prevención.
3 Presupuesto Educativo y Sanitario: Actualización de salarios para docentes, nodocentes y profesionales de la salud, junto con el blindaje de la autonomía universitaria y hospitalaria.