
"La paz social se pone en peligro"
García enfatizó que no se trata de una advertencia menor, sino de una defensa de los derechos conquistados con décadas de esfuerzo y lucha. "Cuando el poder político avanza sin escuchar, cuando las garantías laborales se debilitan y cuando el equilibrio entre capital y trabajo se rompe, la paz social se pone en peligro", afirmó.
"Los derechos no se recortan"
El Defensor del Pueblo subrayó que los derechos no se negocian hacia atrás y que el pueblo trabajador no puede ser la variable de ajuste. "Defender el trabajo es defender la dignidad humana, y la dignidad no se negocia", concluyó García.
La medida de fuerza busca proteger los derechos laborales y evitar la precarización y el abuso patronal. La sociedad tiene el derecho y la obligación moral de responder con firmeza frente a la injusticia sistemática.