El especialista en comercio exterior Christian Matich sostuvo que, en el actual contexto de mayor apertura de importaciones, las pequeñas y medianas empresas tienen una oportunidad para mejorar su competitividad incorporando maquinaria y tecnología, en lugar de limitarse a traer productos terminados.
En medio del debate sobre el impacto de las importaciones en la industria nacional, el especialista en comercio exterior Christian Matich planteó que existe una alternativa que puede beneficiar especialmente a las PyMEs: aprovechar el contexto actual para modernizar los procesos productivos mediante la importación de maquinaria y tecnología.
Según explicó, muchas veces el foco del debate se centra únicamente en los efectos negativos que puede generar el ingreso de productos importados en el mercado local. Sin embargo, señaló que también existen oportunidades que pueden fortalecer a las empresas nacionales si se utilizan estratégicamente.
“Muchos se quedan solamente con el prejuicio que genera la importación. Es cierto que puede afectar a distintos actores de la industria local, pero también puede ser una herramienta para mejorar la competitividad si se la utiliza de forma inteligente”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que el escenario actual presenta ciertas condiciones que pueden resultar favorables para las empresas que buscan modernizarse, como una mayor flexibilidad en los sistemas de importación y en el giro de divisas para pagos al exterior.
Matich explicó que, en lugar de concentrarse únicamente en la importación de productos finales, las empresas pueden utilizar estas herramientas para incorporar equipamiento que mejore la productividad, reduzca costos y permita desarrollar nuevos productos.
Entre los casos que mencionó, destacó a empresas de la industria textil —uno de los sectores más golpeados en los últimos años— que comenzaron a invertir en maquinaria proveniente del exterior para actualizar sus líneas de producción.
“Hay empresas que están trayendo calandras, plotters de corte, máquinas de coser industriales, equipos para dobladillos y hasta lavadoras industriales para jeans. Todo eso apunta a mejorar los procesos productivos y a poder competir en mejores condiciones”, explicó.
Si bien reconoció que la carga impositiva sigue siendo elevada y que competir con algunos productos importados continúa siendo difícil, sostuvo que la incorporación de tecnología puede marcar una diferencia importante en términos de costos y eficiencia.
Además, remarcó que muchas de estas inversiones pueden realizarse a través de líneas de financiamiento bancario o herramientas de prefinanciación de importaciones.
Para el especialista, la clave está en pensar más allá del corto plazo. “Las empresas que aprovechen este momento para capitalizarse y modernizarse van a tener una ventaja muy grande en el futuro”, afirmó.
En ese sentido, consideró que si en algún momento el contexto cambia y se reduce la apertura de importaciones, aquellas compañías que hayan invertido en tecnología estarán en mejores condiciones para competir.
“Muchas empresas en Argentina todavía trabajan con maquinaria de hace 40, 50 o incluso 60 años. Las que hoy apuesten a actualizar sus procesos productivos y a incorporar tecnología van a estar mucho mejor posicionadas frente a cualquier escenario que venga”, concluyó.

por Christian Matich