
“Para nosotros es un orgullo recibir a Adolfo en nuestra ciudad. A 50 años del golpe de Estado, los lanusenses tenemos nuestras propias cicatrices como la Noche Negra de Escalada y la Masacre de Chingolo. Por eso este encuentro nos permite reflexionar y reafirmar sobre aquello que los argentinos no podemos permitir que vuelva a ocurrir. Porque sabemos las consecuencias que tienen sobre nuestro pueblo estos modelos que tienen un mismo objetivo, pero se imponen de distintas formas: los militares, ejerciendo la fuerza directa y el actual, a través de la fuerza indirecta, con un poder judicial que condiciona al sistema político”, manifestó Álvarez.
Por su parte, Pérez Esquivel sostuvo: “La memoria no es para quedarnos en el pasado. Nos tiene que iluminar al presente porque a través de él, entre luces y sombras, tenemos que construir un nuevo amanecer para nuestra patria, que hoy está sometida a un cruel y siniestro gobierno. Vine a hablar de la fuerza de la esperanza, de la rebelión de las conciencias, de no ser cómplices de las injusticias y de un poder judicial sometido al poder político”.

Vale recordar que, en 1980, Adolfo Pérez Esquivel recibió el Premio Nobel de la Paz por su lucha en favor de los derechos humanos y en defensa de la democracia por medios no violentos frente a las dictaduras que asolaban a América Latina. Tiempo después fue designado miembro del comité ejecutivo de la Asamblea Permanente de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos.
También participaron de la actividad: la secretaria de Desarrollo Social, Eugenia Meana, entre otras autoridades municipales, integrantes del HCD y del Consejo Escolar, organismos de derechos humanos, dirigentes políticos, vecinos y vecinas.