La Federación Nacional de Salud advirtió que “el desfinanciamiento del programa deja sin medicamentos esenciales a más de 15 millones de personas que no cuentan con obra social ni medicina prepaga”.

La Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (FESINTRAS) denunció públicamente el vaciamiento e inminente cierre del Programa Remediar, una política sanitaria de Estado que durante más de dos décadas garantizó el acceso gratuito a medicamentos esenciales a más de 15 millones de argentinos y argentinas.

"Esta medida, enmarcada en un ajuste brutal e inhumano, representa un ataque directo a la vida y a la dignidad de millones de compatriotas que dependen de la salud pública para sobrevivir", afirmó el secretario General de FESINTRAS, Pablo Maciel.

El dirigente recordó que el programa nació en 2002, en plena crisis socioeconómica, con un objetivo preciso: garantizar el acceso gratuito a medicamentos esenciales a través de la Red de Atención Primaria de la Salud. A lo largo de más de dos décadas, permitió distribuir botiquines con más de 70 medicamentos esenciales en casi 8.000 Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de todo el país. Además, generó un ahorro significativo para el Estado mediante la compra centralizada, optimizando recursos frente a la voracidad de los laboratorios.

Los efectos del desfinanciamiento ya son concretos y dolorosos. "Miles de pacientes con enfermedades crónicas, como hipertensión, diabetes y asma, han dejado de tomar su medicación por no poder costearla, multiplicando las internaciones por cuadros perfectamente evitables", advirtió Maciel. Y fue más lejos: "La demanda se traslada a los hospitales de alta complejidad, colapsando un sistema que ya se encuentra al límite. El cierre definitivo reservará el derecho a la salud únicamente para quienes puedan pagarlo. No es ahorro: es crueldad institucionalizada".

Frente a ese diagnóstico, el secretario General fue categórico: “El Remediar no 

es un gasto, es una inversión en la vida de millones de familias argentinas. Cada botiquín que deja de llegar a un CAPS es un paciente que abandona su tratamiento, una guardia que se colapsa, un derecho que se viola. Le decimos con toda claridad al Gobierno Nacional: con la salud del pueblo no se negocia”.

Maciel convocó además a la unidad de los distintos sectores: “Hacemos un llamado urgente a gobernadores, legisladores y organizaciones sociales a ponerse al frente de este reclamo. La salud de nuestros pueblos no puede ser moneda de cambio. Convocamos a una Campaña Nacional en Defensa del Plan Remediar: que en cada centro de salud y en cada plaza se escuche la voz de los que hoy se retiran con las manos vacías”.

Desde FESINTRAS exigen la inmediata restitución del Programa Remediar y su presupuesto en todos los CAPS del país, el cumplimiento de las leyes que protegen el derecho constitucional a la salud y políticas que fortalezcan -y no desmantelen- el sistema público de salud.

"La salud es un derecho. Sin medicamentos no hay atención posible", señalaron.