
Una preocupante situación alteró la tranquilidad de la comunidad educativa de Quilmes durante la jornada del martes. El hallazgo de inscripciones con amenazas de muerte en los sanitarios de al menos dos instituciones generó una ola de temor que derivó en una drástica caída de la asistencia escolar y la activación de protocolos de seguridad de emergencia.
El fenómeno, lejos de ser un hecho aislado, responde a una tendencia viral surgida en la plataforma TikTok. El "desafío" consiste en simular amenazas de tiroteos o ataques masivos dentro de establecimientos educativos para observar la reacción de pánico y la repercusión en redes sociales.
Instituciones afectadas y psicosis colectiva
En esta oportunidad, el Colegio Manuel Belgrano y el Instituto Pacelli fueron los epicentros del conflicto, que se sumaron a otros de otros distritos. En ambos establecimientos aparecieron pintadas con leyendas que advertían sobre ataques armados inminentes, asegurando que "iban a matar a todos".
La velocidad con la que las imágenes de las amenazas circularon por los grupos de WhatsApp de padres transformó la preocupación inicial en una psicosis colectiva. Ante la incertidumbre, una gran cantidad de familias optó por no enviar a sus hijos a clases, afectando el normal funcionamiento del ciclo lectivo.
Respuesta institucional y seguridad
Si bien no se registraron incidentes físicos ni se constató la presencia de riesgos reales, los directivos de los colegios actuaron bajo protocolo:
* Aviso a las fuerzas de seguridad: Se solicitó refuerzo de vigilancia en las inmediaciones de los edificios.
* Contención interna: Se iniciaron charlas informativas para los alumnos que sí asistieron.
* Comunicación oficial: Las instituciones emitieron comunicados para llevar calma, aunque enfatizando la gravedad de la broma.
El peligro detrás de la pantalla
Este tipo de "trends" ya ha causado estragos en escuelas de Estados Unidos y Europa, y ahora parece haber desembarcado con fuerza en el Gran Buenos Aires. El problema radica en que los jóvenes, en busca de notoriedad digital, no dimensionan las implicancias legales y penales que conlleva la intimidación pública, además del daño psicológico que provocan en sus pares.
Desde el sector educativo local se hace un llamado urgente a los padres para supervisar el consumo de redes sociales y concientizar a los menores sobre la responsabilidad civil. El episodio en Quilmes queda como una señal de alerta sobre cómo la virtualidad puede quebrar, en cuestión de minutos, la seguridad de la vida cotidiana en las aulas.
Un video que aparecio con el usuario @tirador.pacelli