El concejal de Quilmes, Ezequiel Arauz, analizó la situación actual del justicialismo. "No es la primera interna en el peronismo y no hay que volverse loco con eso. Venimos de un gobierno fallido y una derrota bisagra en 2023, que se repitió parcialmente el año pasado. Los debates, que incluyen a los nombres, son entonces necesarios", expresó el edil.
En ese sentido, el legislador local advirtió sobre el riesgo de distanciar las discusiones: "A veces tengo la sensación de que la militancia queda un poco alejada de la pugna. Y eso sí es un peligro. La rosca por sí sola no sirve de mucho".
Definiciones estratégicas
Para Arauz, el peronismo debe saldar debates estructurales. "Es necesario acordar grandes líneas de acción. No detalles, pero sí qué vamos a proponerle al país con la deuda externa y la relación con el FMI, dónde nos ubicamos en la disputa entre Estados Unidos y China, y de qué manera vamos a aprovechar los bienes comunes que tenemos y que el mundo necesita", enumeró.
Asimismo, sumó como ejes centrales la reconstrucción del entramado productivo: "Debemos definir cómo vamos a crear trabajo y de qué manera se desarrolla el país después del desastre aperturista y saqueador que deja Milei".
El diagnóstico de la gestión libertaria
El concejal también ensayó una autocrítica sobre cómo el oficialismo nacional logró canalizar el descontento social. "Hay que reconocer que en algunos aspectos, los libertarios encontraron problemas reales, pero instalaron soluciones horribles, inhumanas e insostenibles en el tiempo. El tema es: ¿Cuáles vamos a proponer nosotros?", reflexionó.
Finalmente, Arauz se refirió a la situación judicial y política de la expresidenta. "La cuestión de Cristina es fundamental, sobre todo porque la imposibilidad de ser candidata es una espada de Damocles sobre la cabeza de toda la dirigencia. Es necesario entender que no es un problema de ella o de un sector, sino de todo el sistema político democrático", concluyó.