Vecinos de Belgrano entre 25 de Mayo y Avellaneda aseguran que hace menos de un mes se realizan eventos ilegales a 30 metros de la Comisaría 2da. Ya hicieron múltiples denuncias y piden intervención de la Municipalidad.
La tranquilidad de los vecinos del barrio se vio alterada en las últimas semanas por la realización de fiestas clandestinas en el Círculo Católico de Bernal.
Según relataron los frentistas, los eventos comenzaron hace menos de un mes y ya se repitieron al menos tres veces. "No sabíamos dónde era hasta hoy que una vecina que tiene mejor visibilidad nos dijo. Después Ezequiel se subió a la terraza y efectivamente confirmó que venía de ahí", contó uno de los vecinos.
"La música al palo, vibran los vidrios", coincidieron.
Los vecinos denuncian que la música se escucha a volumen extremo durante toda la madrugada.
"La música al palo, al palo. Vibran los vidrios de mi casa. Está altísimo", describió un frentista.
La primera fiesta fue un domingo a fines de junio y se extendió hasta las 3 de la mañana. La segunda fue el sábado pasado y terminó a las 11 de la mañana del domingo. La tercera se registró esta madrugada.
"Es en la zona de la cancha. La música está altísima y nadie puede descancar tranquilamente", agregaron.
Reclamos sin respuesta en la Comisaría Segunda
La situación genera mayor indignación porque el Círculo Católico, con una situación legal hoy confusa, se encuentra a apenas 30 metros de la Comisaría Segunda de Bernal.
"Fuimos hasta la comisaría y dicen que no pueden hacer nada", denunció otro vecino. "Claramente desde afuera no se escucha nada. Antes de enterarse que eran en el Círculo salieron con el auto a dar una vuelta a ver dónde era. No se ve nada desde afuera. Evidentemente debe ser alguna fiesta clandestina".
Piden intervención municipal
Ante la falta de respuestas, los vecinos dieron aviso a la patrulla municipal. "Ahora llevamos a la patrulla municipal, estamos esperando que llegue. muchos vecinos de la zona hicieron la denuncia. Esperemos que actúe la Municipalidad", expresaron.
Los frentistas exigen que se clausure el lugar y que se ponga fin a los eventos que, aseguran, se realizan sin habilitación y generan molestias a toda la manzana.