El ministro de Economía niega los avales para proyectos en Buenos Aires financiados por BID, CAF y otros organismos. Ya autorizó casi 2.000 millones de dólares a 10 provincias que acompañaron al Gobierno en el Congreso.
El ministro de Economía Luis Caputo mantiene frenadas obras clave en la provincia de Buenos Aires que ya cuentan con financiamiento internacional aprobado. Sin la firma de avales de Nación, los proyectos no pueden avanzar.
La decisión contrasta con lo que hizo el Gobierno con otras provincias. Caputo ya dio curso a 18 proyectos financiados por el BID, CAF y Fonplata* por casi 2.000 millones de dólares para 10 provincias cuyos gobernadores acompañaron las leyes del oficialismo en el Congreso.
Las obras trabadas en Buenos Aires
Entre los proyectos paralizados figuran:
1. Planta depuradora cloacal La Plata-Berisso-Ensenada*: Hoy 8.000 de los 13.000 m3/h de efluentes se vuelcan crudos al Río de la Plata.
2. Túnel Aliviador Arroyo Las Piedras - Río de la Plata: Obra estratégica para el sur del conurbano.
3. Nueva Planta Potabilizadora para La Plata, Berisso y Ensenada: Financiada por la CAF. La actual tiene 70 años y no cubre la demanda.
4. Acueducto para La Plata: Con financiamiento kuwaití por 63 millones de dólares.
5. Obras viales: Autopista Ruta 11 e intervención integral Ruta 6.
6. Dragado etapa 4 Río Salado: Préstamo de 138 millones de dólares del Banco Europeo de Inversiones con vencimiento en 2026.
El reclamo judicial
Hace 10 días el juez Alberto Recondo intimó a Caputo a responder los pedidos de aval de PBA. El plazo venció y no hubo respuesta.
"El silencio que mantiene la jurisdicción nacional genera una restricción al financiamiento internacional", sostuvo el magistrado.
A quiénes sí les firmó
Entre las provincias beneficiadas están Jujuy, Salta, Córdoba, Santa Fe y Mendoza.
Córdoba y Santa Fe avanzan con el acueducto interprovincial. Mendoza recibió 140 millones de dólares para agua potable. Salta 50 millones para desarrollo productivo.
Desde Provincia denuncian que se trata de un castigo político. Mientras tanto, obras con crédito aprobado siguen sin poder empezar.