Nacido en Lanús, dejó la Argentina para buscar una oportunidad en el fútbol español. Hoy juega en el Club Argentino de Madrid, donde comparte equipo con los hermanos de Julián Álvarez, mientras mantiene intacto el objetivo que lo llevó a cruzar el Atlántico: llegar al fútbol profesional.

La pelota estuvo presente prácticamente desde el comienzo en la vida de Leonel Miguelez. Tenía apenas dos años y medio cuando dio sus primeros pasos en una escuelita de fútbol. Su padre había detectado algo que, con el tiempo, terminaría marcando su camino: pasaba gran parte del día jugando con una pelota dentro de su casa.

Nacido en Lanús, Leonel creció con el mismo sueño de tantos chicos que empiezan a jugar al fútbol en los clubes y potreros del Conurbano: algún día intentar una carrera en Europa.

“Lo soñaba, pero lo veía muy difícil”, reconoce. Sin embargo, con el paso de los años aquella posibilidad que parecía lejana comenzó a convertirse en una alternativa concreta.

El punto de inflexión llegó después de quedar libre en Los Andes. Ante la necesidad de encontrar un nuevo destino, apareció una oportunidad inesperada.

“Cuando quedé libre en Los Andes, comencé a buscar nuevas oportunidades. Fue entonces cuando mi tía me comentó que había pruebas en España y surgió la posibilidad de venir”, recuerda.

De Lanús a empezar de nuevo en España

La decisión significaba mucho más que cambiar de club. También implicaba dejar atrás a su familia, sus amigos y todo aquello que formaba parte de su vida cotidiana en Argentina.

Los primeros meses no fueron sencillos.

“Hubo momentos difíciles, pero siempre tuve claro que quería aprovechar la oportunidad y seguir adelante”, cuenta Miguelez.

La adaptación tuvo también un componente personal. “Al principio fue difícil estar lejos de mi familia, pero con el tiempo pude adaptarme y enfocarme en esta nueva etapa”, explica.

En el aspecto deportivo, rápidamente encontró diferencias con el fútbol que conocía. Una de ellas fue especialmente evidente: “Lo que me sorprendió fue el alto nivel táctico y técnico que hay”, señala sobre el fútbol español.

Detrás de todo el recorrido hubo, además, un sostén permanente. Cuando se le pregunta quiénes fueron fundamentales durante sus primeros años, Leonel no duda: “Mi familia fue el principal apoyo”.

Un rincón argentino en Madrid

En medio de esa nueva vida apareció el Club Argentino de Madrid, institución a la que Miguelez llegó cuando todavía era juvenil.

Una vez más, su padre tuvo un papel importante.

“Mi papá se enteró de que estaban realizando pruebas y me llevó”, explica. El desembarco también tuvo un impacto especial desde lo emocional: “Me encontré con algunos argentinos y eso fue buenísimo porque me hacían sentir como en casa”.

A miles de kilómetros de Lanús, encontró así un espacio donde volver a conectarse diariamente con parte de su identidad.

“Sin importar la distancia, significa mantener vivas mis raíces y representar a Argentina”, resume sobre lo que representa defender los colores de un club argentino en España.

Y es justamente allí donde su historia se cruza con uno de los apellidos más reconocidos actualmente en el fútbol argentino.

Compartir equipo con los hermanos de Julián Álvarez

Actualmente, Miguelez comparte equipo con los hermanos de Julián Álvarez, una de las grandes figuras surgidas del fútbol argentino en los últimos años.

Pero el vínculo comenzó antes de convertirse en compañeros.

“El encuentro se dio cuando yo jugaba en el juvenil y me tocó jugar en contra de ellos”, recuerda Leonel.

Con el tiempo, aquellos rivales terminaron formando parte de un mismo vestuario en Madrid. Una particularidad que conecta su recorrido con la familia del delantero argentino, mientras Leonel continúa construyendo su propia historia lejos de casa.

Porque, pese a la adaptación y a haber encontrado una comunidad argentina en España, hay cosas que la distancia todavía no logra reemplazar.

“Extraño principalmente a mis familiares, los amigos, la comida argentina y, sobre todo, el ambiente y la pasión que se vive allá”, admite.

El sueño sigue siendo el mismo

Aquel chico de Lanús que alguna vez imaginó Europa como un objetivo lejano hoy ya está allí. Pero para Miguelez haber llegado a España no representa el final del camino.

Es, en todo caso, una etapa más.

“Mi objetivo es seguir creciendo como futbolista, mejorar cada día y competir al máximo nivel”, sostiene.

Y tiene claro cuál es el próximo desafío: “En España me gustaría llegar al fútbol profesional y alcanzar mi máximo potencial”.

Desde Lanús hasta Madrid, con momentos difíciles, pruebas, adaptación y kilómetros de distancia de por medio, Leonel Miguelez continúa detrás de aquel sueño que empezó cuando apenas tenía dos años y medio y no podía dejar de jugar con una pelota dentro de su casa.