El terremoto interno que adelantó este medio y que generó la renuncia del concejal Ricardo Rij al bloque libertario quilmeño que presidia, sigue generando enojos, resquemores y varios pases de factura entre los mileistas locales.

La edil Estefanía Albasetti fue la que se mostró más ofuscada, incluso con un comunicado desprolijo y de poco vuelo político donde le pidieron la banca al renunciante; otro caliente fue su nuevo socio, el consejero escolar Danilo Dangelo, quien en varias conversaciones disparó munición muy gruesa contra Rij.

Recordemos que Albasetti y Dangelo se dijeron las peores cosas días atrás, incluso el consejero la defenestró a viva voz en una entrevista radial por FM Wen, pero al finalizar la nota y al primer reto de la concejal fue con la cola entre las patas a pedirle perdón. Un cachivache.

Hoy la cosa dista mucho de aquello, primero porque Rij no es Dangelo, ni en lo polìtico y mucho menos en el manejo de la cosa pública, donde desde varios sectores cercanos al renunciante -a modo de devolución de "gentileza"- prometen hurgar un poquito sobre los proveedores "amigos" y "cercanos" al pintoresco Danilo, con quienes suele pavonearse.

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