
Su grado de mayor conocimiento público fue a partir de la desaparición del abogado quilmeño, Salvador Altamura, donde revelaba datos desconocidos y muchas veces polémicos en su facebook. Sus últimas participaciones mediáticas fueron en el resonante caso policial de Florencio Varela, donde mataron a los jóvenes Paloma y Josue.
El fallecimiento fue en su domicilio de Urquiza y Jujuy, en Quilmes Oeste, y sus restos fueron cremados en Sepelios Bernal, según constató este medio en charla con la Cocheria, donde en el certificado de defunción figura como "periodista”. El Gallego estaba por cumplir 53 años el 13 de abril.