El canto, el arte en general, es excelente para liberar oxitocina y endorfinas.
Un estudio publicado en Frontiers in Psychology, encontró que cantar en grupo, no solo mejora el estado de ánimo, sino que incrementa los niveles de oxitocina, fortaleciendo la sensación de conexión social.
El acto de crear arte o disfrutar de música tiene efectos terapéuticos, reduciendo el estrés y aumentando la producción de endorfinas, lo que genera un profundo sentido de satisfacción.
