
En el marco de la misa conmemorativa al cumplirse el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, la presidenta del Consorcio de Gestión del Puerto Dock Sud, Mónica Litza, participó de la ceremonia realizada en la Catedral de Avellaneda, donde rindió homenaje a su legado.
Durante su intervención, Litza destacó la vigencia del mensaje de Francisco, al señalar que “su legado no se apaga: se agiganta con el paso del tiempo y se vuelve camino”.

Durante la misa celebrada en la Catedral Nuestra Señora de Asunción de Avellaneda, oficiada por el Vicario General de la Diócesis, Osvaldo De Piero, con la presencia del intendente Jorge Ferraresi, la jefa de Gabinete Magdalena Sierra, el obispo Maxi Margni, el párroco de la Catedral Gabriel Favero y muchos vecinos y vecinas de nuestra comunidad, Litza hizo referencia a las principales preocupaciones que marcaron el papado de Francisco, como la situación de los jóvenes sin oportunidades, la soledad de los adultos mayores y la invisibilización de los migrantes.
También resaltó su firme mensaje sobre el cuidado de la “casa común” y la necesidad de promover un desarrollo con inclusión y respeto por el ambiente. “Como dirigentes, tenemos la responsabilidad de transformar sus palabras en hechos, su ejemplo en camino y sus valores en decisiones concretas”, afirmó la titular del Puerto de Dock Sud.
Finalmente, Litza destacó el orgullo que representa para la Argentina la figura de Francisco: “Fue un argentino que el mundo abrazó. Una voz que incomodó, pero sobre todo, que iluminó. Y hoy esa luz nos toca a nosotros sostenerla”.