Mientras Thiago Almada representa a la Argentina en la máxima cita del fútbol mundial, un compatriota radicado en España también vive el torneo desde un lugar privilegiado. Se trata de Emiliano Sosa, el barbero de confianza de la estrella argentina y de decenas de futbolistas que compiten en las principales ligas de Europa.
Cada Mundial tiene historias que ocurren lejos de la cancha. Algunas se escriben en los vestuarios, otras en los entrenamientos y también en esos espacios donde los futbolistas construyen una parte fundamental de su identidad: la imagen.
En ese universo aparece Emiliano Sosa, un argentino que hoy se convirtió en una referencia para jugadores de élite y que tiene entre sus clientes a Thiago Almada, una de las grandes figuras argentinas que actualmente disputa el Mundial.
Desde Málaga, España, Sosa sigue cada presentación de la Selección Argentina con un orgullo especial. No sólo como hincha. También como el profesional que acompaña a varios futbolistas de primer nivel y que conoce de cerca las exigencias que atraviesan los deportistas en la previa de los grandes desafíos.
Además de Thiago Almada, por sus manos han pasado futbolistas como Manuel Lanzini, Fabio Silva, Marc Pubill, Aarón Anselmino y Samu Castillejo, entre otros profesionales que compiten en algunas de las ligas más importantes del mundo.
Sin embargo, llegar hasta allí estuvo lejos de ser sencillo.
La historia de Sosa comenzó en Argentina, donde construía su carrera en la barbería hasta que un hecho traumático cambió por completo su vida. Fue víctima de un robo a mano armada dentro de su propio local. Los delincuentes lo apuntaron y se llevaron todo.
Aquel episodio marcó un antes y un después. Con apenas 25 años tomó la decisión de emigrar a Europa para buscar una nueva oportunidad.

Pero el camino tampoco fue fácil al otro lado del océano. Apenas llegó a España sufrió una estafa que lo obligó a empezar desde cero. Sin contactos y lejos de su país, volvió a apostar por su oficio como única herramienta para salir adelante.
Sus primeros clientes vinculados al fútbol surgieron en Málaga. Algunos jugadores del Málaga CF comenzaron a confiar en su trabajo y, poco a poco, su nombre empezó a circular dentro de los vestuarios. Lo que comenzó con recomendaciones entre compañeros terminó convirtiéndose en una cartera de clientes integrada por futbolistas internacionales, artistas y
celebridades.
Hoy, mientras Almada busca dejar su huella en el Mundial con la camiseta argentina, Emiliano también celebra un recorrido personal que lo llevó desde la adversidad hasta convertirse en uno de los profesionales más solicitados por figuras del deporte.
Su historia refleja otra cara del talento argentino en el exterior: la de quienes, lejos de los flashes y los estadios, también forman parte del ecosistema que rodea a los grandes protagonistas del fútbol mundial.
Porque detrás de cada estrella hay un equipo. Y detrás del look de una de las figuras argentinas del Mundial, también hay un argentino que supo reinventarse y triunfar lejos de casa.