El Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Quilmes ordenó este viernes la clausura operativa inmediata y el traslado urgente de todas las mujeres alojadas en tres dependencias policiales del sur del Conurbano, ante la constatación de graves vulneraciones a los derechos humanos, sobrepoblación y deterioro edilicio.
La medida alcanza a la Comisaría 3ª de Berazategui, la Comisaría 6ª de Quilmes -Ezpeleta- y la Comisaría 3ª de Florencio Varela, y se dictó en el marco de una acción colectiva de habeas corpus presentada por la Comisión Provincial por la Memoria -CPM- en su carácter de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura.

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Hacinamiento, aislamiento y requisas vejatorias
El fallo de los jueces Fernando Celesia, Analía Reyes y María Cecilia Maffei se sustentó en monitoreos presenciales realizados por la CPM en las tres seccionales.
Según el relevamiento, se verificó un "sistemático incumplimiento de los estándares internacionales de derechos humanos con perspectiva de género". Entre las irregularidades detectadas figuran hacinamiento, aislamiento prolongado, condiciones edilicias críticas y prácticas de requisas consideradas vejatorias.
En el caso de la seccional de Florencio Varela se constató una sobrepoblación del 75%: había 7 detenidas en un espacio con cupo para 4 personas. En tanto, las comisarías de Berazategui y Quilmes ya contaban con clausuras judiciales y administrativas previas, pero continuaban recibiendo detenidas.
Prohibición de ingresos y traslado al SPB
Ante este panorama, el TOC N°1 dispuso prohibir de forma absoluta el ingreso de nuevas personas a las tres dependencias y ordenó al Ministerio de Seguridad bonaerense y al Servicio Penitenciario Bonaerense -SPB- que concreten de manera inmediata la reubicación de las mujeres detenidas en unidades penitenciarias o alcaidías que reúnan las condiciones adecuadas.
"La permanencia de mujeres en calabozos policiales que no están preparados para alojamientos prolongados configura un trato cruel e inhumano", sostuvieron los magistrados en su resolución.
La decisión se enmarca en la creciente crisis del sistema de encierro en la provincia de Buenos Aires y busca descomprimir las comisarías del distrito, que en los últimos años funcionaron como lugares de detención transitoria desbordados por la falta de cupo en cárceles.