Cámaras y federaciones presentaron un reclamo formal ante la Legislatura porteña. Denuncian que el proyecto avanza sin debate y advierten que la desregulación eliminaría controles clave como antecedentes penales, licencias profesionales y seguros obligatorios.
El sector del transporte de pasajeros de la Ciudad de Buenos Aires se encuentra en estado de alerta. A través de una nota formal presentada ante la Comisión de Desarrollo Económico de la Legislatura porteña, las principales cámaras y federaciones de remises exigieron que se frene el tratamiento de un proyecto de ley que busca modificar el marco regulatorio de la actividad. Las entidades denuncian que la iniciativa avanza sin debate y demandan la convocatoria urgente a una audiencia pública antes de que llegue al recinto.
El documento, dirigido a la presidenta de la comisión, la diputada Silvia Imas, lleva la firma de la Cámara Argentina de Agencias de Remise, la Asociación de Titulares de Autos de Remise y la Federación de Remises de la República Argentina. En él, expresan su profunda preocupación ante lo que consideran un intento de desregulación que carece del consenso de los actores directamente involucrados: conductores, propietarios de vehículos, empresas y los propios usuarios.
El eje central del reclamo radica en que el proyecto flexibilizaría o directamente eliminaría una serie de requisitos que hoy garantizan un servicio seguro y formal. Según advierten las entidades, de aprobarse la ley tal como está planteada, quedarían bajo la lupa controles que consideran indispensables como el seguro obligatorio de pasajeros y cosas transportadas, la habilitación de los rodados ante el Gobierno de la Ciudad (G.C.B.A.) y la verificación técnica vehicular.
Asimismo, alertaron sobre el riesgo de eximir la obligatoriedad de la licencia profesional y de la verificación de antecedentes penales de los choferes, un punto que genera fuerte alarma por tratarse de un servicio clave para el traslado seguro de niños, adultos mayores y personas con discapacidad. A esto se le suma la pérdida del contrato de transporte formalizado que garantiza la trazabilidad del viaje y el cumplimiento de las obligaciones fiscales locales.
"La eliminación o flexibilización de estos requisitos no solo incrementaría exponencialmente los riesgos para la integridad física de los pasajeros, sino que generaría un daño económico severo tanto para los prestadores formales como para los propios usuarios, quienes quedarían desprotegidos ante cualquier accidente o incumplimiento", advirtieron desde el sector a través del comunicado.
Por último, los representantes de los remiseros aclararon que el malestar no se debe a una resistencia al cambio tecnológico o de mercado, sino a las formas en que se está legislando. "No nos oponemos a la modernización del marco regulatorio, pero cualquier reforma debe ser producto del diálogo con quienes conocen el sector, garantizando que la seguridad de los pasajeros y la sostenibilidad del trabajo formal no sean sacrificadas en el proceso", concluyeron, a la espera de que la Legislatura porteña abra canales informativos antes de avanzar con la sanción del proyecto.