
El fallo no solo pone en duda la solidez de la acusación, sino que lanza duras críticas al accionar de la jueza de primera instancia, Sandra Arroyo Salgado.
En este sentido fue trascendental el trabajo del letrado quilmeño, Bienvenido Rodrñigiuez Basalo, quien desde el inicio de la causa defendió a los imputados y se puso encima del expediente.
Ejes principales del fallo
* Crítica al "filosofeo" judicial: La Cámara fue tajante al pedirle a la jueza que se limite al objeto procesal de la causa. Esto responde a los planteos de las defensas, que señalaron que Arroyo Salgado utilizó el expediente para realizar valoraciones morales y subjetivas en lugar de ceñirse a los hechos jurídicos.
* Desestimación del "peligro procesal": La resolución sugiere que las detenciones fueron desproporcionadas. El hecho de que los acusados hayan pasado días en un penal federal por una acción de protesta (calificada inicialmente bajo figuras penales laxas) fue interpretado por sectores legales como una medida con fines disciplinadores más que preventivos.
* Falta de pruebas para el procesamiento: Al dictar la "falta de mérito", el tribunal superior considera que no existen elementos suficientes —por el momento— para procesar a los implicados ni para mantener las medidas restrictivas de libertad que se les impusieron.
Contexto y repercusiones
La decisión de la Cámara refuerza el argumento de los abogados defensores, quienes sostuvieron desde el inicio que las detenciones fueron arbitrarias. La mención de que la jueza debe evitar "hacer valoraciones" es un llamado de atención técnico sobre la imparcialidad y la economía procesal.