El municipio comenzó a utilizar esta herramienta para generar alertas a los operadores de monitoreo de vía pública, que les permitan el seguimiento de posibles acciones delictivas.
La Municipalidad de Avellaneda, a través de su Secretaría de Seguridad, incorporó IA analítica en las tareas de monitoreo de las calles del distrito, instrumentadas desde 8 centros que manejan unas 2.500 cámaras de seguridad.
Esta herramienta permite desarrollar un modelo de alerta preventiva que asiste al operador de monitoreo para diferenciar las falsas alarmas de las situaciones potencialmente peligrosas.
“El objetivo no es generar una alarma por cualquier movimiento, sino detectar patrones y situaciones configuradas como potencialmente sospechosas. Las plataformas actuales ya permiten distinguir personas y vehículos, detectar permanencia excesiva, ingreso a zonas determinadas, cruce de líneas virtuales y secuencias de movimiento. También pueden utilizar filtros para reducir falsas alarmas”, explicaron desde la Secretaría de Seguridad municipal.
Con la IA analítica, las autoridades implementan una lógica escalonada de la siguiente manera:
Cámara → Analítica IA → Detección → Evaluación de riesgo → Alerta al operador → Verificación humana → Acción preventiva
Por ejemplo, una cámara ubicada frente a un comercio podría detectar a una persona que permanece durante un tiempo anormal en una zona determinada. Si además se desplaza repetidamente alrededor del acceso, ingresa a una zona restringida o cruza una línea virtual configurada, el sistema incrementa el nivel de riesgo y genera una alerta.
Estas capacidades son técnicamente viables: los sistemas permiten configurar intrusión, merodeo, cruce de zonas, permanencia, accesos no autorizados y seguimiento de personas o vehículos.
Cómo funciona
La IA analiza continuamente las imágenes de las cámaras ubicadas en zonas sensibles previamente definidas: comercios, escuelas, estaciones, cajeros automáticos, accesos, corredores comerciales, plazas, edificios públicos, depósitos, zonas bancarias o lugares identificados estadísticamente como puntos de riesgo potencial.
El operador recibe automáticamente la cámara en pantalla, observa la situación y puede comenzar el seguimiento con cámaras cercanas. Si aparecen indicadores adicionales, la alerta escala a rojo y se activa el procedimiento correspondiente, en articulación con la policía bonaerense y la Justicia.
Las autoridades aclararon que “el punto importante es que la IA no decide que una persona “va a cometer un robo”. Su función es detectar hechos observables —permanencia, trayectoria, intrusión, cruce de perímetro, agrupamiento, horarios, etc.— y priorizar cámaras para que un operador humano evalúe la situación”.
Una red tecnológica aplicada a la seguridad ciudadana
Según detallaron las autoridades, la incorporación de la IA no solo fortalece el sistema de video vigilancia, sino también la articulación con las fuerzas de seguridad, esquematizando las múltiples consignas, seguimientos, investigaciones y operativos. Permite descomprimir el volumen de información con el que debe enfrentarse un operador de video vigilancia al momento de controlar la vía pública a través de las cámaras. También configura un “muro digital” al actuar junto a las cámaras LPR que leen patentes vehiculares en los accesos al Partido y posibilitan detectar también el ingreso y egreso de personas de a pie, moto o bicicleta.
El esquema tecnológico aplicado a la seguridad pública se complementa con los tótems ubicados en espacios públicos denominados “puntos seguros” y las alarmas comunitarias instaladas en los barrios.